Evaluación del TDAH en Tenerife Sur
Un proceso diagnóstico riguroso que combina entrevista clínica, cuestionarios validados, pruebas neuropsicológicas y, cuando procede, QEEG y potenciales evocados. El objetivo es comprender el perfil de cada persona, no solo etiquetar.
Un diagnóstico que va más allá del cuestionario
La evaluación del TDAH requiere mucho más que responder a un formulario. En Neuroptima realizamos un proceso sistemático e individualizado que permite obtener una imagen completa del funcionamiento cognitivo, atencional y emocional de cada persona.
Entrevista clínica detallada
Recogemos la historia del desarrollo, contexto escolar o laboral, antecedentes familiares y el impacto de las dificultades en el día a día.
Cuestionarios y escalas validadas
Aplicamos escalas de evaluación del TDAH reconocidas internacionalmente para padres, profesores o la propia persona evaluada.
Pruebas neuropsicológicas
Evaluamos funciones ejecutivas, atención sostenida, memoria de trabajo, velocidad de procesamiento y rendimiento cognitivo general.
QEEG y Potenciales Evocados (si procede)
Como información complementaria a la valoración clínica, el QEEG aporta datos objetivos sobre patrones de actividad cerebral.
¿Qué es el QEEG y qué información aporta?
La electroencefalografía cuantitativa (QEEG) es una técnica no invasiva que registra la actividad eléctrica del cerebro y la compara con bases de datos normativas.
¿Cómo funciona?
Durante la sesión, se coloca un gorro con electrodos que registran las ondas cerebrales en reposo y durante tareas cognitivas. El registro dura aproximadamente 20-30 minutos y es completamente seguro e indoloro.
- Registro de ondas Delta, Theta, Alpha, Beta y Gamma
- Comparación con bases de datos normativas por edad
- Análisis de coherencia y conectividad cerebral
- Identificación de patrones asociados a TDAH, ansiedad u otras condiciones
- Orientación para el diseño de protocolos de neurofeedback
Evaluación del procesamiento cognitivo con PE
Los Potenciales Evocados (PE) miden cómo el cerebro responde a estímulos específicos, aportando información sobre la velocidad y calidad del procesamiento sensorial y cognitivo.
En el contexto de la evaluación del TDAH, utilizamos principalmente los Potenciales Evocados Cognitivos (también conocidos como P300), que reflejan la actividad cerebral asociada a la atención, la discriminación de estímulos y la memoria de trabajo.
- Medición objetiva de la velocidad de procesamiento
- Evaluación de la atención auditiva y visual
- Información sobre la memoria de trabajo a corto plazo
- Complemento a las pruebas neuropsicológicas convencionales